El rabino (el noveno capítulo)

Lo siento, maestro, que no he escrito últimamente. Estuve dejando la cafeína y la nicotina. Espero poder continuar hoy mi recuento de los días después de mi segunda aventura con las drogas. Como te he mencionado antes, a comienzos de octubre seguía sin creerme las palabras crueles de Noah. Continué escuchando sus canciones, identificando las coincidencias que parecían conducir sus letras hacía mí.

Mira, maestro, Noah van Ouwerkerk era como un vellón de lana para mí. Es decir, hay un cuento en la Biblia, en el Libro de los jueces. Ese libro cuenta la época que va entre los años de Moisés y Josué y los años de los reyes de Israel. Fue una época sin paz ni gobierno, en la que todas las tribus hacían lo que querían. Hubo un hombre que llamaban Gedeón, un individuo insignificante de una familia insignificante de un clan insignificante, que tuvo una visión de un ángel que le dijo a Gedeón que él sería un guerrero y líder poderoso y el salvador del pueblo de Israel. Gedeón estaba tan convencido de que era un debilucho, que no creyó nada de lo que oyó en la visión.

Para comprobar si era verdad lo que decía el ángel, puso un vellón de lana afuera, tendido al sol y se dije a sí mismo: “Mañana, si el vellón está mojado de rocío, pero el suelo está seco, intentaré volverme el gran héroe de Israel”. Por la mañana, el vellón y la humedad habían cumplido al pie de la letra los requisitos solicitados. Pero el güey aún no creía en la maldita visión. Hizo el experimento una vez más: “Mañana, si el vellón está seco de rocío, pero el suelo está mojado, intentaré volverme el gran héroe de Israel”. En la mañana fue así, se cumplió su pedido. Por lo tanto, Gedeón se volvió el salvador de Israel. El culero necesitó que viniera un ángel y dos milagros para aceptar que tenía una tarea en su vida.

En mi caso, quería saber qué hacer en mi vida. Ya sabes que estudiaba judaísmo, ruso, hebreo y árabe. Le pregunté a Dios si yo tenía una tarea con los judíos. Creo que decirte cuál era mi principal motivo de salir de los Estados Unidos. El cuento definitivamente añade el sentido que tengo de un destino fuera de mi país.

Cuando tuve los problemas con los van Ouwerkerk, me dije a mí mismo: “Si Noah van Ouwerkerk puede tratarme de manera agradable y civilizada, lo interpretaré como un signo de que debo regresar a Israel”. La respuesta fue clara y contundente.

Ella no lo hizo. El vellón estaba mojado y el suelo también. Por eso cancelé mi visa a Israel y tomé la decisión de no regresar a ese país. Sí, entendía claramente que todo con Noah podía ser una fantasía y nada más. Tener un romance de leyenda por medio de Spotify, con una adolescente que vive al otro lado del mundo, sería un milagro. No pedí que milagro me dijera qué hacer, pero sí quería una señal. No pedí que Noah reviviera a los muertos, solamente que no fuera la perra de pelea de una familia de supuestos cristianos. Pero el vellón estaba muy, muy, muy, mojado y el suelo, también. Era como una puta fuente.

Seguramente mi correo anterior te ha demostrado que en 2019 encontré varios desafíos a mi cordura. Me parecía que mi mundo interior y mi mundo exterior empezaba a mostrar una conexión muy directa, obvia y primitiva. Todo en mi mente y en mi vida exterior era un asunto de Dios contra el diablo. Todas las personas que me encontraba eran o un servidor de Dios o un servidor del diablo. Como una película de los años sesenta sobre el Viejo Oeste, con los vaqueros de sombreros y caballos blancos contra los vaqueros de sombreros y caballos negros, todo era un asunto de la luz contra las tinieblas.

Asimismo, tal vez como resultado de circunstancias psicológicas profundas, relacionadas con mi historia personal, todo en mi vida relacionado a los géneros era muy extraño. Parece ser que tengo algo más que insignificantes rastros de miedo, enojo y quizá también de envidia hacia las mujeres. Esto, en combinación con el asco que entonces sentía hacia mi vida personal, me llevó a reconocer que por medios sobrenaturales quería convertirme en otra persona, ¡incluso en una mujer! La prueba es que vino a mi mente la macabra idea de que con ayuda de cantidades suficientes de drogas podría cambiar mis percepciones y alterar la realidad a voluntad. En pocas palabras: los traumas de mi vida me mandaban por la senda de Satán.

Si no fuera por la situación de Noah van Ouwerkerk, no habría sido muy difícil determinar que mi locura era el resultado del abuso de las drogas. Aunque, el romance de las canciones en Spotify sucedió antes de las excursiones a los hoteles con la metanfetamina. Y la situación de las canciones con la adolescente podía ser una consecuencia de mi TEPT. Mi TEPT no era solo un efecto de la guerra, sino también de mi divorcio y de algunos problemas con oficiales mujeres del ejército. Describiré el origen de mi TEPT después. Ahora solo quiero decirte que por el momento ya me parecía obvio que todo era un gran fiasco, con un propósito ¿divina o diabólicamente organizado?, eso estaría por verse.

Un beneficio de mi TEPT es que tengo una pensión generosa a pesar de que aún no tengo cincuenta años. Soy una persona libre. No tengo trabajo ni hogar. De hecho, era un monje libre. Un servidor de Dios que no tenía nada que hacer excepto servir a Dios.

Fui a Israel, la Tierra Santa. Aparentemente el diablo no quería que yo viviera en ese país. Tenía preparada para mí la tormenta perfecta: todos mis amigos en el país me abandonaron, incluso mi hija. Entonces el diablo sacó su arma nuclear: Harold van Ouwerkerk. Al tratarme casi como a un varón violador de menores, Harold van Ouwerkerk activó mi TEPT, lo que a su vez me desencadenó un colapso emocional. Las canciones de su hija en Spotify, como un canto de sirenas, me enamoraron a tal punto que en verdad creía que interactuaba con ella. Al final, durante esta debacle, tomé drogas y encontré situaciones que solo puedo interpretar como tentaciones para abandonar la realidad por completo, incluso la vida y mi identidad como hombre.

Para mí, todo comenzó con el asunto de Noah y el ataque de su padre. Y ahora, un año después, no entiendo si lo que veía en sus canciones era falso o no. Además, el asunto se volvió el punto central del descarrilamiento de mi vida. Hasta ahora es difícil para mí entrar a una iglesia porque imagino que los cristianos pueden ser como los van Ouwerkerk: moralistas rabiosos que atacan al extranjero, que lanzan sus piedras pecadoras.

Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.

Éxodo 22:21

Eran cristianos que usaban su dinero, poder y reputación para destruir al viajero desventurado.

Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?

Santiago 2:1-5

Incluso involucraban la policía porque alguien quería hablar con un miembro de la familia.

¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos? Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados?

1 Corintos 6:1-7

Eran cristianos que no intentaban hacer paces con un enemigo.

Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

Mateo 5:43-47

Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

Mateo 18:21-22

De mi parte, ¿cuáles eran sus acusaciones? Yo era viejo. Traté de hablar con una muchacha de la comunidad. ¡Gran pecado! Sí, maestro, cuando estuvieron amaneciéndome por la intervención del embajador, respondí con unos comentarios francos. Además, había estado escribiendo poemas y cuentos raros en Facebook y mi blog hacía más de un año. Pero de mi parte creo que he visto de los Ouwerkerk el ejemplo por excelencia del cristianismo falso.

De veras, maestro, empezaba a perder esperanza en la humanidad. De hecho, la situación con los Ouwerkerk era efectivamente el fin de mi relación con la humanidad. Entenderás luego por qué. Pero hasta ahora, mi incapacidad de lograr una reconciliación ha afectado mucho mi personalidad y mi relación con el mundo. Solía ser un monje ermitaño antes de toda esa mierda de la verga, maestro. Soy mil veces más soltero ahora, a pesar de que tengo una novia.

También, maestro, yo simplemente amo a Noah van Ouwerkerk.  En español tienen una distinción preciosa entre las palabras “enamorarse” y “amar”.  El enamoramiento es una pasión, una emoción. Cuando me enamoro, siento placer por medio de otra persona. Pero el amor no es eso, para nada. El amor es cuando el otro es más importante que uno mismo. Los griegos tenían cuatro palabras para el amor. Tres describen al amor con predicamento, pero hay otra que no. Erôs describe cuando una persona ama algo o alguien por causa de cualquier calidad magnífica. Una mujer ama a un hombre porque es inteligente o fuerte, o un hombre ama a una mujer porque es bellísima, etc. Storgê es cuando una persona ama algo o a alguien por causa de cualquier calidad diminuta, como cuando una persona ama a una gatita o un bebé. Por eso la palabra suele referirse a los miembros de una familia. Filía es cuando una persona ama a alguien por causa de calidades similares. Por ejemplo, cuando alguien ama a alguien porque los dos son estadounidenses, a los dos les gusta el futbol, etc. Por fin, está el Agapê: el amor sin sufrimiento. Cuando una persona solo ama a alguien sin tener la expectativa de recibir placer a cambio del amor. Es como el amor de Dios a la humanidad. Dios no necesita nada. No depende de nadie ni de nada. Él se da por completo a la humanidad.

Ese es el amor que tengo por Noah. Jamás he tenido una relación con ella. Ninguna historia. Solo tengo la idea de que las canciones que escuchaba por Spotify significaban algo real. Mi amor nunca fue parte de una relación. ¿Amaba a Noah como amante? ¿O como una sobrina? ¿O solo como a una amiga de un género y generación diferente? A veces me imaginaba como su jedi maestro y ella como mi padawan estudiante. Solo puedo decir que el trastorno de 2019 me dejó con un amor sin forma hacia una absoluta desconocida. Un amor que no mengua, aunque sí alberga alguna que otra expectativa: la decepción.

Maestro, últimamente alguien en TikTok dijo una expresión muy interesante: “mucha gente puede odiar sin razón, entonces puedo amar sin razón”. Sí, entiendo que realmente no conocí a esta mujer en Israel. Solo escuché sus canciones en Spotify. Por lo menos puedo decir que conozco sus preferencias musicales. Posiblemente he interpretado cosas de su vida en sus canciones. De hecho, posiblemente ella de verdad tuvo una relación muy poderosa y trágica con un viejo cualquiera. Tal vez se llama Schmuel y vive en Tel Aviv. O es posible que mi ensueño sea real y que muy pronto vaya a ocurrir un milagro. Ella tenía una conexión conmigo, una persona a la que jamás conoció, pero que comprende íntima y profundamente. Lo único que sé es que esto me estaba pasando, maestro. No lo elegí y tampoco puedo deshacerme de ello.

No tengo absolutamente ninguna idea sobre qué tipo de relación podría tener con Noah si tuviera contacto con ella. La naturaleza de una relación interpersonal está determinada por la pasión, no por el amor. Si quieres sexo, entonces necesitas una esposa o una novia. También si quieres ser correspondido como pareja exclusiva. Por otro lado, cuando hay una importante diferencia en las edades, el amor suele asumir una forma paternal.

Solamente sé que sentí una conexión y una consideración especial hacia ella. A la vez, intuyo que esta extraña afinidad va a desaparecer si no pasa nada más entre nosotros. No logro sentirme cómodo con mi vida. No sé si deba estar en México. No sé si deba tener una novia. No sé lo que deba hacer con mi vida.

No sé nada porque solo tuve una sola conversación con Noah van Ouwerkerk. Una en la que ella claramente me dijo que me odiaba, aunque en ningún momento la sentí sincera. Nunca he creído que me dijera la verdad. Creo que solo lo dijo porque su padre se lo había pedido. Ninguna muchacha se hubiera negado a desobedecer a su padre para continuar hablando con un viejo que apenas había visto una vez.

Por eso, contactar a Noah se volvió muy importante para mí. Hay varias razones para ello. En primer lugar, quería saber exactamente en qué momento había perdido mi cabeza para convertirme en un obseso que creía leer la mente de Noah a través del Spotify. No puedo aceptar que el camino de mi vida se haya derrumbado por la locura de los malditos Ouwerkerk. Necesito resolverlo todo para poder continuar con mi vida en México, en los Estados Unidos o en Israel; con los Ouwerkerk o sin los Ouwerkerk.

Sí, maestro, el contacto con Noah van Ouwerkerk podría ayudarme a discernir el principio de mi locura. Pero para ser honesto, no sé si podré aguantar ninguna respuesta sincera a mis preguntas. Suponiendo que ella mostrara interés y gradualmente cediera a la censura de su padre y al miedo innato a lo desconocido. Concediendo que ella estuviera dispuesta a abrirse a conocerme. Eventualmente, si me atrevo a hacerlo, le preguntaría si alguna vez había pensado en mí aunque fuera remotamente, en su día a día, en la intrascendente vida que tenía que vivir como hija del infame Harold van Ouwerkerk. Le preguntaría si en algún pedazo de su lista de Spotify había algo que tuviera que ver conmigo.

Si ante esto ella respondiera con un:

“Sí, Jonathan, has hecho declaraciones secretas y apasionadas sobre mi persona… te amo” o con un “Me das miedo y creo que ya te dije que eres un demente maníaco asqueroso”.

No sé qué haría con ninguna de las dos respuestas. No estoy listo para saberlo.

Busco algo más que solo una conversación con ella, quiero una resolución que contenga perdón y amistad, como es apropiado entre los servidores de Dios. Ya te dije, maestro, este evento resultó en la pérdida de mi fe en la humanidad. Era la gota que colmó el vaso para mí. Absolutamente no puedo entender por qué para los van Ouwerkerk era tan necesario eludirme, evitar el contacto con un supuesto hermano de la fe.

Por ejemplo. Imagina un momento que ocurre la cosa más disparatada del mundo, que un médico me llamara y me dijera que Harold van Ouwerkerk había tenido un accidente automovilístico y que este repetía de manera compulsiva su nombre al revés cada minuto, y que la única cosa que podía curarlo de este hábito macabro era que yo, Jonathan Bailey, su enemigo acérrimo, le leyera maternalmente letras de canciones de los Beach Boys, dos veces a la semana por tres meses. ¡Yo le leería las putas canciones!

Sí, maestro, para mí él, Harold ejemplifica todo lo que es jodido en este mundo. Pero mi señor me ordena perdonar a mis enemigos, y por veinte minutos a la semana podría curar a alguien de una seria aflicción. Además, sería una oportunidad para demostrar el significado de las palabras de su santo señor en el Nuevo Testamento.

No puedes comprender, maestro, la profundidad de mi decepción por lo sucedido con Noah van Ouwerkerk. Durante el último año intenté dos o tres veces contactarla sin ningún resultado. Te contaré de eso después.

Solo queda la presente situación. No puedo olvidar algo que pasó. No tengo la oportunidad tampoco de descifrar exactamente qué fue lo que pasó. No he tenido la oportunidad de dar o recibir perdón ni amistad. No he tenido ninguna señal de Dios, como el vellón de Gedeón. No sé si estoy mojado o seco.

Por fin, simplemente no podía aceptar que el supuesto propósito de mi vida terminara así. Es decir, no sabía exactamente cuál era el propósito de mi vida. Había esperado ir a Israel y encontrar allí La Tierra Prometida, pero encontré a los Ouwerkerk. Como en la vida real, todo terminó en desastre. En verdad no tengo ninguna conexión con Tierra Santa excepto por mis pesadillas y mi incertidumbre.

No podía aceptar esa falta de conexión, este final para un sueño que se sentía como una masacre, un holocausto, una fatalidad. Entonces, compré una conexión. Contraté los servicios de un rabino.

Me encontré a este güey por Facebook. Tenía un sitio web y una página de Facebook conectada a su sitio. Era un rabino jasídico de la organización “Chabad”, además de maestro de cábala. Te digo maestro, la cábala es una muy interesante área para contemplar la vida, especialmente si se está atravesando por una etapa de experimentación con metanfetamina, en la que es habitual perder conexión con la realidad (y su cordura), tal como los copos de nieve pierden calor en el desierto.

Inicialmente tuvimos una discusión cualquiera en Facebook, en la que me comporté como un cabrón. Hago esto a menudo. Facebook es para mí un medio de expresarme de manera franca, honesta y grosera. En un punto particular, me preguntó: “¿Por qué te comportas tanto como un hijo de puta?”

Respondí: “Todos me atacan. Entonces los como el mundo me trata a mí”.

Su respuesta fue: “Mucha gente me ataca también”.

Tenía una barba larga y el abrigo y el sombrero negros que llevan tradicionalmente los judíos ultraortodoxos asquenazíes de Polonia. Cuando dijo que mucha gente lo atacaba, me imaginé una escena de nazis gaseando una cámara de judíos en Auschwitz. Desde este momento no pude pelear con el hombre.

No mucho tiempo después, saqué un mensaje del rabino por Facebook Messenger. No le pregunté porque me había mandado un mensaje. Supuse que había leído mis comentarios en Facebook y que pensaba que yo sería un cliente interesante. Como he mencionado antes, mis publicaciones en Facebook son frecuentemente estrafalarias, pero comúnmente tienen que ver con temas teológicos o filosóficos, y mis perspectivas pueden ser enigmáticas.

Más allá de sus motivos personales, el rabino me convenció de conversar con él cada semana sobre la cábala. Hemos continuado el rito por más de año hasta ahora. La relación es interesante. A veces me enseña conceptos fundamentales sobre la cábala. A veces discutimos generalidades sobre diversos temas filosóficos. Ocasionalmente le pago para recibir la oportunidad de enseñarle mis ideas filosóficas. ¡A veces le pago por la oportunidad de escuchar sobre su vida personal!

Básicamente, compré un tipo de amistad con otro filósofo. En un sentido era patético que comprara a alguien para hablar, pero él era una buena influencia para mí. No olvides, todo en mi vida era un asunto de ángeles contra demonios. Blanco contra negro. Típicamente, para cristianos hay un medio sencillo de diferenciar entre el bien y el mal: si alguien ama a Jesucristo es bueno; si no, es malo. Pero este rabino era muy confuso. Nunca hablaba contra Jesús y siempre tenía respeto hacia él y sus apóstoles. Nunca me dijo que creía que Jesús fuera el mesías, pero solía ver las similitudes entre el nuevo testamento y los escritos del judaísmo. Además, era bastante sabio en muchas situaciones. Es decir, de manera específica, su teología no era especialmente avanzada en general, pero yo sentía que sus perspectivas venían de una fuente que me dirigía hacia la iluminación. Regularmente me maravillaba con la manera en que este judío trabajaba como un instrumente de Dios.

Puedo notar que me parece que nuestras conversaciones, en un año, habían pasado de ser complicadas a simples. De lo articulado a lo fundamental. Hablábamos sobre las esferas del árbol de la vida, en sí mismo un concepto fundamental en la cábala. La cábala concentra mucho en la idea del uno volviéndose al varios, y los cabalistas imaginan un árbol que tiene diez esferas de conceptos que permean todos los mundos y también el alma humana. La esfera primaria y primordial se llama “corona” o “razón” y describe la “impulso” fundamental de todas cosas, especialmente los seres vivos.

Durante aquella época de mi vida en la que se derrumbaba el concepto de mi propósito en la tierra, en la que estaba sufriendo varios retos para mi cordura, fue sorprendente difícil determinar lo que me de veras me dirigía. Dicho de otra manera, no me era precisamente fácil identificar cuáles eran mis impulsos primordiales. Siempre había creído que mi vida tenía un propósito. Fui a Israel y ningún destino se materializó. Le pedí a Dios una señal, y ninguna señal apareció. Todo era como una versión pervertida de la Biblia: “Moisés estaba apacentando las ovejas en el desierto y vio una zarza ardiendo que le dijo: ¡Moisés! ¡Come una bolsa de vergas!”

Eso engendró una parálisis en mi vida. Aparentemente, la esfera primordial del árbol de mi existencia, mi corona, mi razón, es una muchacha holandesa que se llama Noah van Ouwerkerk, una persona que a la que realmente nunca he conocido. Ella era la clave de mi cordura y destino, y necesitaba saber de ella. Desde hace más de un año no he recibido ninguna noticia suya. Desde hace más de un año. No es una buena situación para un hombre neurótico como yo.

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