La capitán del arca

En la niebla gris y brumosa de la oscura y lluviosa calle
Donde las almas de jóvenes cadáveres se encuentran
Buscando un espíritu afín, para no sentirse tan solos
Un profeta inadaptado con ojos desorbitados estaba mirándolos, corriendo
Ocasionalmente ojeando cualquier banalidad en su teléfono

Nadie advirtió su presencia, que ahí estuvo
A pesar de, o quizá porque, el horror eléctrico del remanente de su pelo
No quería la amistad de ellos
Se dijo a sí mismo, mientras su corazón y su amor se hundieron como barcos saboteados
A un abismo frío
Y diáfano, sin propósito

Ya tenía todos los sueños
Pero ningunos eran sueños hechos realidad
Su cinismo no sobreviviría a la ironía de los sueños que no fueron malos
Los tendría cuando despertara, al contemplar su fatalidad

Sabía cómo estaría crucificado
Desde los meses de polvo y guerra en dos mil cinco

Cuando su colega pisó el honor de su nación
Por la boca del enemigo, que dio una felación
Su cara cansada del mundo, él era demasiado feo para estar cerca de ella
Entonces la respuesta del general fue que su cara sería castigada

Libertad
El sueño que una persona alcanza cuando escapa de su hábito
Hasta buscar en su fichero rotativo y descubrir que es un solitario

Apatía
Una maldición que alguien escapa por serendipia

Después apareció
Finalmente un ángel vio
Sus tendones envueltos por leche dulce y deliciosa
Sus hombros vidriosos por una miel cascada de cabellera
¿Como interpretaría ella mi tipo?
¿Qué me vio?

Ella no rechaza de él su mirada fija
Si fuese fea, a nadie le importaría
Las miradas asesinas de ellos no penetraban la piel
Mientras él pedía de Dios para cuidar a su alma de manera fiel

Con sus horquetas y cocteles de aguarrás
Las masas no podían contener sus afrentas
Contra nuestro Frankenstein monstruo
Con el objeto de proteger su normalidad de todo hecho

Un bebé con harpa y de ángel alitas
Pintado en techos abovedados y en otras cosas
En fiebres, sueños encima de su cabeza
Aferrado a las sábanas frías al lado de él en su cama

Los escritores misteriosos le llamaban un barco
En ese confuso libro antiguo que habían escrito
Después le llamaron caja de carátulas áureas
No muy diferente que un cuento de hadas

¿Qué fue esta cosa por los filisteos robada?
Es de verdad solo un alma humana
Contiene el báculo del legislador y las leyes de Dios
Pero leviatán la ha, con éxito, roto en mil pedazos

El tictac de las horas
La conformidad de los cromosomas
Las discusiones eternas de los síquicos bandoleros
Cubriendo sus cabezas con platinados sombreros

En las buenas y en las malas el arca está abierta
Nadie sabe cómo este viaje terminará
Cómo se atreve a encontrar una amiga
Un final feliz que hace a las masas estremecerse
Pero en la mano de ella el timón se siente
Nadie otra existe No pueden decirme a quien yo disfruto
O si es una muchacha o un niño
O discutir por nimiedades sobre si demasiado joven o vieja
Mis besos y mis palabras vienen de MI lengua

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